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Las
dos caras del Atlético
13.12.2008 Este
equipo tiene dos caras tan opuestas, que muchas veces las parte
buena termina compensando la mala. Y entonces alguien puede decir
que importa si me hacen tres goles si nosotros hacemos cuatro,
y esta frase hecha termina siendo el árbol que tapa el bosque.
Porque este equipo tiene flaquezas desde hace más de una
temporada, y que no se han corregido. Una defensa equilibrada es
la deuda pendiente, porque cuando te agarran equipos que te saben
atacar te complican mucho.
Cuando este equipo ataca, es demoledor.
Porque tiene futbolistas con mucho talento, como Forlán,
Agüero y Siamo. Y otros que se suman al ataque muy bien, como
Maxi Rodríguez y también Maniche. Pero cuando lo atacan,
da la sensación que en cualquier momento le convertirán.
Más que problemas en lo individual, la defensa falla en lo
colectivo.
Para esta campaña el club invirtió
dinero, y trajo dos defensores para reforzar una defensa tan frágil
como una torre de naipes. Pero no deja de ser más de lo mismo.
Heitinga y Ujfalusi llegaron como los salvadores de una zaga criticada
muchas veces con alevosía, en la que jugaban el bueno de
Pablo y el colombiano Perea. Pero esta nueva dupla no se termina
de acoplar y entre ellos hay como una especie de agujero de ozono,
y ya llevan varios meses jugando.
El asunto portería
está cerrado, porque Coupet y sobre todo Leo Franco son porteros
de garantías. En los laterales, Pernía está
defendiendo bien y hasta pasa al ataque muchas veces, al igual que
el retornado Seitaridis.
El engranaje colectivo no termina de
cerrar, básicamente el problema se centra en la zaga . El
checo está respondiendo, salvo algún que otro partido
en el que pudo no haber jugado bien (sobre todo en el 1-6 en el
Camp Nou), en general está teniendo actuaciones muy buenas.
Heitinga es un caso aparte, su juego
es tan indescifrable que parece que Pablo aún juega de titular,
uno está empezando a creer que es la manzana podrida. No
sólo por los penaltis absurdos que hizo, sino por la desatención
en las marcas en los centros. Aunque también es cierto que
a este equipo cada envío aéreo es vulnerable, y por
esta razón recibió muchos goles así. Sin dudas,
ahí falta la mano del entrenador, quien lo sabe y lo reconoce,
pero que de momento no lo puede corregir.
Muchas veces Ujfalusi termina cometiendo
errores por querer subsanar los fallos del holandés. Cuando
a Perea le tocó jugar en su puesto, respondió con
solvencia y no se entiende por qué está pagando los
platos rotos de la siempre cuestionada defensa. Una buena mano da
Assunçao, quien se planta bien delante de los centrales y
corta muchas jugadas de riesgo. Y el trabajo sucio del
portugués es clave, porque también le da libertad
a Maniche para subir.
Ahora cuando ataca y están lúcidos
los de arriba, te golean. Y es ahí donde la brillantez ofensiva
oculta la opacidad de atrás. Pero incluso cuando este equipo
ataca, que tan bien lo hace, hay cosas que se deben mejorar. Como
por ejemplo los saques de banda, que siempre terminan en los pies
de los rivales. O los córners, siempre tirados al primer
palo para que el defensa de turno la despeje. ¿Trabaja Javier
Aguirre esto en los entrenamientos? Da la sensación de que
no.
Sin dudas aún queda mucho trabajo
para curar esta doble personalidad que padece, y así
poder pelear por grandes cosas como se aspira. No alcanza con tener
una delantera devastadora, porque no se puede depender de su otro
yo Forlán y Agüero. No hay que olvidarse que ambos
estuvieron un buen tiempo sin convertir.
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