Tu sitio del Atlético de Madrid

Los muertos vivos

El Atlético se puso en ventaja al minuto, con gol de Simao. Amplió Forlán a los 21'. El Villarreal manejaba el balón, pero no le podía entrar. Banega se hizo expulsar y aparecieron los espacios. El local lo dio vuelta y se puso 4-2, el Colchonero estaba desconcertado. Sobre el final y en dos minutos, Simao y Raúl García anotaron para poner el increíble 4-4 final. No jugó el Kun Agïero.

El cabezazo del final: Raúl García con libertad cabecea en el área y convierte el cuarto gol. 4-4 para el infarto.

27.10.2008 El Atlético hace del fútbol un drama, escribe cada jornada un capítulo tragicómico. Esta fecha fue la jornada de la resurrección y el milagro, del empate agónico y de un punto que corta una racha negativa de tres derrotas seguidas. Para darle más dramatismo, el resultado tuvo que ser cambiante: 0-2, 4-2, 4-4. No son los números de la lotería, así se fue dando el marcador. El Atlético empezó con más vida que nunca, quedó en estado vegetativo y finalmente resucitó.

Alguna vez tenía que ser al revés, el gol tempranero algún día sería anotado por el Atleti. En la primera llegada Simao la clavó en un ángulo desde afuera del área, tras una buena triangulación entre Forlán, Pernía y el portugués. Golazo. Al Colchonero le tocó está vez dar de la medicina que recibió ante el Barça y el Madrid. El Villarreal no se desesperó, jugó a su estilo y el Atlético se replegó. No sabemos si esa era la orden prescrita por Javier Aguirre, o el equipo se echó atrás por el gol. Le cedió campo y balón a los dirigidos por Manuel Pellegrini, quienes administraban la pelota pero no podían generar demasiado peligro. Con remates desde lejos y con algún centro complicaron algo, pero el Atleti se veía seguro.

Pero el Villarreal tenía siempre la pelota, el equipo Rojiblanco no podía ni salir de contra. Hasta que Simao se fue por la punta izquierda a gran velocidad, centró perfecto para Folán y Cachavacha no perdonó. Con un zurdazo potente batió a Diego López, y casi sin buscarlo el Colchonero estaba con dos goles de ventaja. A pesar de ello, lo del equipo del Vasco Aguirre no era bueno. Los goles fueron por dos llegadas aisladas, y no podían aguantar la pelota ni un minuto. Lo bueno era que las líneas estaban bien juntas, los cinco volantes que puso el mexicano más los cuatro defensores tapaban los espacios que el Submarino buscaba a base de toques y rotación. Lo del local era bueno hasta tres cuartos de campo, cuando topaban con la superpoblación de camisetas rojiblancas.

Pero Banega cometió la tontería de entrarle innecesariamente a Capdevila de forma muy dura, cuando estaba amonestado. Se ganó la segunda amarilla y dejó con diez al equipo, a partir de ahí empezaron a aparecer los huecos. Y si al Villarreal le das espacios, estás perdido. El Atlético aguantó hasta el final del primer tiempo, sin imaginar lo que se le vendría luego.

Todo empezó en el alba de la segunda parte, con un remate de Senna desde muy lejos. Era fácil, pero Leo Franco se la comió. La quiso embolsar, le pegó en el antebrazo y se le metió. Una cantada que contrastó con todas las buenas intervenciones que tuvo a lo largo del partido. Y dos minutos después llegó el empate de Llorente, la cosa pintaba muy mal. El Villarreal se agrandó, siguió haciendo su buen fútbol y llegó el tercero de Gonzalo, tras un fallo de Domínguez quien salió tarde y habilitó a todos. En diez minutos la historia se dio vuelta, y el Atlético no se veía con argumentos para empatar.

Todo seguía igual, el Villarreal era puro toques y el Atlético estaba desconcertado. Había entrado en un estado de coma que parecía irreversible, más aún cuando Rossi marcó el cuarto un rato después. En las gradas gritaban “ole” y hacían la ola, era una fiesta. El propio Aguirre sabía que no se podría torcer el marcador, ya que calentaba el Kun Agüero pero lo mandó a sentar de nuevo. Total para qué, mejor que descanse.
Pero algunos jugadores del Atlético no estaban vencidos, como el Tanito Pernía, Simao y el uruguayo Forlán. Ellos daban un poco más de sí por orgullo propio.

Y entonces sucedió: un pase largo y frontal para Simao, quien se la llevó a toda velocidad dejando atrás al marcador y definió de forma exquisita ante la salida del portero. Dos minutos después el propio Simao ejecutó una falta excelente, que Raúl García alcanzó a conectar de cabeza en el corazón del área. Empate increíble, con diez jugadores y casi sobre la hora. En dos minutos el Atlético marcó dos tantos, nadie sabrá como llegaron esos goles ni qué hizo el Villarreal para que se le escapara el partido así.

Y el Atleti casi lo gana en una internada de Forlán. A Cachavacha no le quedó bien para chutar, aunque estaba solo y frente al portero, y la tocó atrás para Maxi Rodríguez quien tampoco pudo rematar. Hubiera sido el plus de un milagro, de un empate sacado de la nada. O Tal vez sí. Quizá la igualdad llegó por el talento de Simao, de la fe y la capacidad de este gran un futbolista.

 
publicidad >
 
 
VILLARREAL
4
ATLÉTICO
4
Villarreal: Diego López, Venta, Godín, Gonzalo, Capdevila; Bruno, Senna, Pires (Mati Fernández, m.81), Cazorla (Cani, m.70); Rossi y Llorente.

Atlético: Leo Franco, Seitaridis (Antonio López, m.46), Heitinga, Domínguez, Pernía; Assuncao (Raúl García, m.60), Maniche (De Las Cuevas, m.76), Simao, Ever; Maxi Rodríguez y Forlán.

Goles: 0-1,m.1 Simao. 0-2, m.21 Forlán. 1-2, m.47 Senna. 2-2, m.51 Llorente. 3-2, m.57 Gonzalo. 4-2, m.67 Rossi. 4-3, m.83 Simao. 4-4, m.85 Raúl García

Árbitro: Undiano Mallenco (C. Navarro). Amonestó por el Villarreal a Senna y Gonzalo y por el Atlético a Simao, Maniche. Expulsó a Ever Banega del Atlético, por doble amonestación, en el m.36.

Incidencias: El Madrigal, 20.000 espectadores..

 

 

 
ORO: Simao
Dos goles y dos asistencias, brillante. Ganó por su velocidad y talento. No le llegaron muchas pelotas, pero las pocas que tuvo las aprevechó. Hasta colaboró en defensa, ayudando a Pernía en la banda izquierda.
PLATA: Pernía
Metió mucha garra, marcó muy bien y nunca bajó los brazos ante la adversidad.
BRONCE: Forlán
Jugó solo arriba, tuvo que correr y arreglárselas cómo pudiera. Tuvo su premio con el gol que marcó.
MADERA: Banega
En la media hora que jugó hizo poco y nada, y con la tontería de hacerse expulsar culminó una noche muy mala.
 
 
atleticopasion.com © Copyright 2008 - Sobre nosotros - Política de Privacidad