|
¡Ladrones!
El árbitro, de pésima
labor, pitó un inexistente penalti a favor del Liverpool
a los 94' y Gerrard empató. El Atlético se había
puesto en ventaja con gol de Maxi a los 37', y aguantó
con mucha garra. El colegiado no pitó dos penaltis
claros a favor del Colchonero.
|
05.11.2008 Aguantó,
corrió, dejó su alma, sufrió y finalmente le
empataron. El Atlético es el espejo de la vida, como la de
ese hombre que lucha por su porvenir, que se esmera cada día
por ser alguien, por llevar el pan a la mesa cada día y que
lo poco que logra es con el sudor de frente. Eso es el Atleti, un
equipo que da todo de sí, al que nadie le regala nada y que
llevarse un triunfo es una tarea tan dura como la vida misma. Esta
vez fue el árbitro, no le pitó dos penaltis a favor
y a los 94 le cobró en contra que no fue.
Pero hubo un partido, dentro de los
errores de los colegiados se jugó al fútbol. O al
menos se intentó. Javier Aguirre apostó por romper
el engranaje del conjunto inglés en el medio campo, y puso
5 volantes y arriba dejó solo a Forlán a la buena
de Dios. El esquema era 4-1-4-1, y en el primer tiempo le dio buenos
resultados. Assunçao se plantó delante de la defensa
y detrás de la línea que formaban Maxi, Raúl
García, Maniche y Simao. El sistema defensivo era lo más
lógico, porque si le juegas de igual a igual al Liverpool
en Anfield, terminas goleado. Lo bueno era que el Atlético
no se metió muy atrás, presionó bien en el
medio y los ingleses no podían generar peligro, si bien avisó
un par de veces en el comienzo.
Y la apuesta era a la contra, cuando
se podía, claro. Muchas veces se abusó del pelotazo,
entonces la pelota volvía a ser de los Reds y vuelta a empezar.
A los 18 minutos Maniche, Forlán y Pernía armaron
una buena jugada que dejó a Simao de cara a la portería.
El portugués le dio con su pierna menos hábil y la
tiró por arriba.
El Liverpool buscaba con más ganas que fútbol, y lo
tuvo en los pies del incansable Keane, pero Leo Franco estuvo rápido
y le tapó un mano a mano bárbaro.
Heitinga de tantos pelotazos que tiraba,
alguno tiene que salirle bien. Esta vez lo buscó a Antonio
López, que a pesar de jugar a pierna cambiada es más
punzante que el atascado Seitaridis, y el lateral la metió
con jerarquía para la llegada de Maxi Rodríguez dentro
del área. El argentino definió cruzado, al palo derecho.
Como era de esperar, en el segundo tiempo el Liverpool se fue como
una tromba contra la portería de Leo Franco. Los de Rafa
Benítez encerraron al equipo de Javier Aguirre, y el Atlético
sólo aguantaba las arreadas. El contragolpe ya era un sueño
lejano. Perea una vez más demostró que en el puesto
de segundo marcador central es brillante, sacó todo.
El Colchonero estaba bien parado, muy
firme en defensa y con gran colaboración de los volantes
a la hora de marcar. A los 61 una ráfaga llevó
al Atlético a la portería de Pepe Reina, quien era
más espectador que otra cosa. Forlán metió
un centro para Maxi, pero Mascherano puso la mano y evitó
que el capitán defina. Primer penalti no sancionado.
El balón era siempre del Liverpool,
pero sólo creaba peligro con centros y remates desde lejos.
Los equipos ingleses son siempre complicados, porque van y van,
nunca se cansan y menos si están perdiendo. El Atleti supo
aguantar, con grandeza, sudor y sacrificio.
Entró el Kun un rato en lugar
de Forlán. Hizo un par de jugadas, cuando más o menos
le caía la pelota limpia, pero al igual que antes Cachavacha,
Agüero estaba más solo que Adán en el día
de la madre. A los 78 el Kun pudo sentenciar, en una contra
perfecta. Maniche entró por derecha y le vio entrar por el
segundo palo, metió el centro pero Carragher puso el brazo
para cortar y el balón nunca llegó a destino. Ah,
el árbitro dio córner.
El Liverpool buscaba a la desesperada,
y el árbitro se encargó de darle el gusto. Dio cuatro
minutos de tiempo extra, en uno de los partidos con más tiempo
neto de juego que se haya visto. En la última jugada de la
noche pitó saque de puerta, el línea le llamó
y sorprendentemente dio penalti. Una falta que no existió
de Pernía, de buen partido, contra Gerrard. El propio jugador
ejecutó la condena y el conjunto inglés empató.
Esto desató la irá de
los jugadores Rojiblancos, de casualidad no hubo expulsados. A pesar
de los horrores de los colegiados, el punto no está mal.
El sabor es amargo por como se dio, es verdad, y porque el pase
a octavos estaba cocinado. Falta un pasito más, ahora parece
que el rival más difícil es la UEFA.
|
| Liverpool: Reina,
Arbeloa, Carragher, Agger, Fabio Aurelio, Mascher. (77'),
Xabi Alonso, Kuyt, Gerrard, Riera (61'), Keane (70'),
Cavalieri, Dossena, Degen, N'Gog (70'), Lucas (77'), Benayoun,
Babel (61'). |
|
Atlético: Leo Franco,
Antonio López, Heitinga, Perea, Pernía,
Assunçao, Maxi, Raúl García, Maniche,
Simao (89'), Forlán (70'), Coupet, Pablo, Camacho,
L. García (89'), Banega, Sinama, Agüero
(70').
|
|
Goles: 0-1 (37'): Maxi, con un
perfecto remate cruzado. 1-1 (94'+): Gerrard transforma
un penalti inexistente de Pernía sobre el propio
capitán del Liverpool.
|
|
Árbitro: Martin Hansson,
sueco. Amonestó a Maniche (66'), Pernía
(93'+), Heitinga (96'+') y Agüero (96'+).
|
|
Incidencias: Anfield. 42.010
espectadores. Lleno..
|
|
|
|
ORO: Perea |
| Devolvió todo, estuvo rápido
en los cruces y le quitó un gol a Gerrard. |
PLATA:
Assunçao |
| Colaboró con todos, con la
defensa y con los volantes. Alejó el peligro muchas veces
y estuvo en todas partes. |
BRONCE:
Maxi |
| De a poco está volviendo
a ser el jugador que era antes de la lesión, hizo un
gran gol y se corrió la vida. |
MADERA: Simao |
| A veces los buenos jugadores también
juegan mal, como esta vez el portugués. |
|
estadísticas
del partido
|
|
|
|
|
|
59.7%
|
|
40,3%
|
|
7
|
|
2
|
|
11
|
|
2
|
|
14
|
|
7
|
|
447
|
|
272
|
|
57
|
|
49
|
|
2
|
|
0
|
|
0
|
|
4
|
|
0
|
 |
0
|
|
|