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Con
el Kun es robo
El
Atlético jugó muy bien y consiguió una
justa victoria 0-3 ante el PSV de visitante.
Brillante lo del Kun, quien anotó los dos primeros
goles del Colchonero. El otro lo hizo Maniche. Forlán
se lesionó.
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| Noche
soñada: el Atlético
brilló en Holanda, donde nunca había ganado. |
17.09.2008 El
Atleti salió al campo a jugar como lo que es, un equipo
grande. Le propuso un tú a tú a un PSV que en
todo momento se vio superado. El Kun saltó al terreno
de juego también a jugar, y jugó como lo que
es: un fenómeno. Ese pibe de 20 años, tan joven
por su edad y tan viejo por su sabiduría dentro de
la cancha. Ese pibe, sí, el que sueñan tener
otros grandes de Europa, es del Colchonero y con él
en el equipo es demasiado para los rivales. Es mucha ventaja
para el Atlético, es jugar con uno más. Es tener
doce jugadores
Agüeeero, Agüeeero
!!! Antes de que se cumpliera el minuto, el Kun ya lo
tuvo. Era el primer tanto, pero se ve que no estaba todavía
metido en el partido. La pelota le fue a las manos al portero.
Pero enseguida se encargó de poner las cosas en su
lugar: a los 8 minutos puso el 0-1. Centro de Luis Gracía,
el argentino en el área pequeña sólo
la tuvo que empujar ¿Dónde está el mérito
aquí del Kun? En buscar el espacio, en desmarcarse,
en ubicarse en el sitio justo para que le pudieran tirar el
centro y él poder definir sin problemas.
Tiki-taka. A todo esto
ya el Atlético estaba bien plantado en la cancha, lejos
de la portería de Leo Franco y dominando. Después
del primer tanto siguió el buen juego del Colchonero,
teniendo la pelota y haciéndola circular con gran precisión.
Pero todo no fue tan bello: se lesionó Forlán
en una corrida de esas que se suele pegar él. Entró
Sinama, todo siguió igual. Dominio total del Rojiblanco
esta vez de azul. Seguros atrás, en el medio muy bien
Maniche y genial Simao. Y arriba Sinama se movía con
ganas y el Kun asechaba. Y Leo Franco, pero qué grande
Leo. Lo del PSV eran apenas intentos desde lejos, pero en
algunas ocasiones los disparos iban con amenazante dirección.
Y ahí estaba el argentino, seguro como siempre. Hasta
tapó una mano a mano, que hubiera sido el empate y
quién sabe qué pasaría luego .
El joven maravilla. Sinama
se animó y encaró el defensor, le ganó
en el uno contra uno y desde la izquierda mandó un
pase al área grande a Agüero. Y un segundo después
el Atlético ya gritaba el segundo. Qué pasó,
sencillo (para el Kun, claro): recibió el envió
del francés, puso el cuerpo para ganarle la posición
al marcador y al mismo tiempo tener ángulo para tirar.
Y sacó un latigazo seco, de zurda, fuerte y alto. Imparable.
Iban 36 minutos y el partido estaba cocinado.
Sobró un tiempo.
La segunda etapa estuvo demás, el Atleti dejó
al PSV que corriera y tuviera el balón pero lejos de
la meta. O sea, manejó el encuentro a su gusto. Y le
puso un poquito más de sal como para que quede claro
quién llevaba las riendas del juego: tercer gol y adiós
a las ilusiones del campeón de Holanda. El autor del
tanto fue Maniche, quien definió como si fuera delantero
de toda la vida, tras recibir un pase de Luis Gracía
que rebotó en un defensor. Iban 9 minutos. Luego el
entrenador Javier Aguirre quitó al Kun y a Maniche,
había que darle descanso a los dos jugadores más
importantes del equipo. El PSV intentó inquietar un
poco pero chocó con Leo Franco en las pocas veces que
pudieron hilvanar algo más o menos presentable para
un partido de Champions.
Ya estaba todo vendido, aunque
Simao seguía corriendo como si estuviera 0 a 0. Sólo
tenía que pasar el tiempo, que el reloj siguiera su
curso. Y se fueron entonces los 90 minutos, y la primera jornada
de Champiosn para este gran Atlético de Madrid que
se comió al rival. Tres puntos, de visitante y jugando
así hace más que ilusionar a los Rojiblancos.
Ya va tomando color, ya se pude decir que esto es cosa seria.
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