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A
qué jugamos
El Atlético perdió
identidad, y el esquema defensivo que propone su entrenador
Javier Aguirre irrita a la afición.
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09.11.2008 Le
gusta jugar con cinco volantes a Javier Aguirre, no le dio mucho
resultado pero él insiste en dejar un sólo punta y
llenar el medio campo de jugadores. Para qué, eso es lo que
se preguntan los aficionados. La respuesta podría ser para
que haya menos espacio, se enrede el juego y ni su propio equipo
ni el rival puedan jugar. Esa es una buena teoría. Pero para
Aguirre su equipo no deja de ser ambicioso, y te contesta con es
tu punto de vista, yo tengo el mío y jamás nos pondremos
de acuerdo sin reparar en la autocrítica. Y
así salen partidos pésimos como contra el Osasuna,
que por cierto está último. Y salir a defender contra
el colista ya es el colmo.
Contra el Madrid también había
puesto cinco volantes, por ejemplo, pero sin bandas. Ahora insiste
con sus cinco mediocampistas, pero dejando a Maxi y Simao por los
lados; Maniche y Raúl García de doble pivote; y Assunçao
detrás de ellos cuatro. Su mágico rombo
de cinco jugadores, se puede entender como recurso en un determinado
momento teniendo en cuenta las circunstancias, pero no como sistema
de juego. Qué soso, qué conservador.
Según palabras del propio mexicano,
lo hace para copar el centro del campo". Copar de qué,
pues de piernas que cierren tanto los espacios que hasta los propios
jugadores del Atlético no puedan encontrar huecos. Esto no
es el Calcio, jugar con un punta puede ser una osadía en
otras Ligas cuyo juego es más tacaño, pero no aquí
señor Aguirre.
Hoy me voy a ver al Atleti,
dice un fanático y parte rumbo al estadio bufanda al cuello
y envuelto en su querida bandera rojiblanca. Qué va a ver,
no se sabe. No hay un esquema definido, y no es que este equipo
tenga muchas variantes y pueda presentar muchas tácticas.
No, no. Es que no tiene identidad, al principio de temporada parecía
haberla encontrado. El clásico 4-4-2, jugando por bandas
y doble pivote dio resultados. Pero el científico
Aguirre probó otras fórmulas milagrosas.
Y ahí está el Atlético, bien lejos de los primeros
puestos.
En Champions la cosa pinta mejor, pero
no porque en esta competición el equipo tenga identidad sino
porque los resultados se fueron dando bien. Si los propios jugadores
no saben qué pretende su entrenador, y cómo la van
a saber si da la sensación que ni Aguirre lo sabe. A dónde
va este Atlético, eso se preguntan los Colchoneros.
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